Algunas conclusiones sobre María Chula

La polémica de la semana en los medios y redes sociales

Estimados amigos: salvo que hubiera alguna razón que justificara la escritura de otra entrada sobre el caso María Chula, este va a ser mi último aporte a la polémica, para no caer en el peligro de parecer monotemático y no aburrir al público lector. Animo a que se suscriban al blog para recibir en su correo las próximas entradas, que intentaré que estén a la altura de estas últimas, pero sobre otros temas distintos. No obstante, el debate queda abierto en los comentarios de las tres entradas en las que mantuve una interesantísima polémica con los lectores del Blog Praxis & Lexis de la Escuela de Posgrado.

Ya saben que todos los comentarios en cualquier lengua son bienvenidos. Sólo si alguien quiere intervenir en algún idioma diferente al español, le ruego que, junto con el texto original ponga su traducción. Lo digo por algún comentario en Kaqchikel que no he podido responder por mi desconocimiento de este interesante idioma del rico acervo lingüístico guatemalteco. Prometo iniciarme en el mismo tan pronto como mis circunstancias personales me lo permitan, pues me encanta aprender idiomas. Toda lengua es repositaria de una perspectiva cultural sobre el mundo y aporta un enriquecimiento a toda la humanidad por ello mismo. Desde luego al país del que forma parte y da, parcialmente, identidad, junto con el resto de etnias que convivimos y aportamos en este lindo país de linda gente. Para que no haya ninguna susceptibilidad herida, yo mismo me identifico, por origen familiar, con la población ladina, que es como generalmente se llama al hispano, inmigrado, mestizo o criollo, que vive en Guatemala.

Para poner en antecedentes a los lectores llegados de nuevas, les dejo los enlaces anteriores a los que hace referencia esta misma entrada:

Pueden verse la cantidad de me gustas, comentarios y comparticiones recibidos en los posts en redes sociales de cada una de estas entradas para hacerse una idea de la repercusión:

Aunque en comentarios he intentado contestar y debatir con las decenas de personas que entraron a comentar estas entradas, sí he de reconocer que dan respuesta o se centran en los argumentos publicados por el antropólogo Javier Martínez en los posteos siguientes:

Antes de retomar la polémica, quisiera agradecer a Javier su erudición, lectura atenta y buen talante en el debate, del que he tenido la oportunidad de disfrutar y aprender. Creo que puedo afirmar sin miedo a equivocarme, a tenor de los elogiosos comentarios encontrados en las redes, que ha sido un sano y limpio debate intelectual, de nivel, que ha generado un impacto muy positivo entre la gente que ha seguido la polémica esta última semana. Por todo ello, quería darle las gracias públicamente a Javier Martínez, a quien recomiendo seguir en sus perfiles en redes sociales, por sus esmeradas aportaciones y gran formación académica en sociología, antropología y lingüística:

No nos conocemos personalmente (aún) pero ya puedes considerarte amigo mío Javier y, si pasas por la Marro, con gusto nos “desvirtualizamos” y te invito a un café, al menos. Es lo mínimo, viendo el pequeño revuelo que hemos montado. 

Por otro lado, ayer me desayuné con esta columna de opinión en un famoso periódico nacional, que obviamente leyó muy atentamente nuestra primera entrada. Gracias Mario Antonio, hubiera estado lindo hacer al menos una mención, es una de las prácticas saludables y educadas de la etiqueta en la red. Especialmente cuando se toman ideas prestadas: 

También quería dar las gracias a Pedro Trujillo, Juan Luis Font y Claudia Méndez por sí traer nuestra polémica a Con Criterio en Radio Infinita 100 (se discute en el primer segmento del programa del 21 de julio de 2017):

También, no quería dejar de citar a dos queridos amigos que también se hicieron eco de la polémica y contribuyeron con su punto de vista:

  • Carmina Valdizán (@CValdizanescribió “Racismo o apropiación cultural” en Siglo.21. No se extrañen si hay similitudes entre sus argumentos y la última parte del mi segundo post, pues ella me adelantó en una charla informal sus ideas antes de publicar su artículo y las hice mías, aunque las publicara yo unas horas antes que el periódico. Así que si encuentran similitudes es porque son ideas que confronté con mi amiga Carmina, gran promotora de la lectura y la literatura en Guatemala, futura novelista. No dejen de seguirla.

La respuesta al tercer post de Javier Martínez sobre María Chula

El post es este, “La respuesta a la respuesta de la respuesta” acompañado de esta imagen:

Ilustración de la tercera entrada de Javier Martínez

Vayamos al tema:

1. Publicidad y racismo. Es innegable que se pueden encontrar ejemplos de publicidad o la cultura popular que hacen uso de lugares comunes racistas. Más burdos cuanto menos conscientes eran las sociedades de estas cuestiones. Yo puedo añadir este ejemplo de chocolate soluble Cola-Cao, que tenía esta publicidad en la España del régimen dictatorial de Francisco Franco, momento en el que, además, Guinea Ecuatorial y Fernando Poo seguían siendo colonias españolas:

En ejemplo del Cola-Cao, el jabón Sunlight, son claros (dicho esto sin segundas, añado). No entiendo el contexto de los cigarros Payasos porque no hago la conexión entre payaso y minoría étnica -en España no existe esa conexión y, sinceramente, no sé de qué modo funciona en Guatemala-, pero sí compramos para mis hijos una antología de canciones de “Cri-cri” (Francisco Gabilondo Soler), el cantante infantil mexicano que tanto se escucha en Guatemala desde hace tres o cuatro generaciones. No lo conocíamos y lo hicimos por recomendación de amigos locales, en una famosa librería de la capital. Nunca había escuchado antes estas canciones en España. Sus canciones están plagadas de estereotipos xenófobos, sexistas y racistas, que en España serían políticamente incorrectísimos. En mi ránking número uno de ese circo de los horrores que para mí es Cri-cri está “El negrito bailarín” (“Hey amigo, lo compré, para verle bailar a usted, ¡perezoso, mueva los pies!”). La ilustración del video es de un número de una lotería popular de las que se pueden encontrar aún en venta en México y Guatemala:

En los casos en donde el racismo es explícito no hay punto de discusión. Pero a María Chula no se le hace acusaciones de racismo explícito, sino implícito. El contexto cultural no es lo mismo que el contexto comunicativo o la situación comunicativa. No veo el racismo implícito en el uso de material folklórico guatemalteco, por guatemaltecos y para guatemaltecos; menos cuando la dueña se llama María (¿se está autodiscriminando o discriminando a sus clientas?) y la acepción no marcada de chulo/chula en Guatemala es “bonito / bonita”. No existe el contexto comunicacional, ni la situación en el que chula pudiera ser considerado un término discriminatorio. Y creo que piensa como yo la mayoría de la opinión pública de Guatemala, sólo hace falta mirar las redes y los medios. Aunque esta encuesta no tenga validez estadística, no deja de ser llamativo que de 2,631 votos un 93% de los votantes pensaran que no era necesaria la disculpa de María Flores ante CODISRA en rueda de prensa:

2. Sobre el origen del traje tradicional indígena actual.

Primero que todo, gracias a Javier Martínez por la docta aportación de fuentes científicas que señalan las numerosas continuidades entre la cultura prehispánica y la sincrética posterior a la conquista. Son más de las que normalmente se suele pensar. Y perdón si no me expliqué bien. En efecto estoy de acuerdo contigo, que los trajes tradicionales actuales son una amalgama de elementos de ambos mundos. Y por qué no, también asiáticos, si hacemos la comparación con los famosos Mantones de Manila españoles. Miren este cuadro, titulado, precisamente, Chula, mujer con mantón de Manila, por el pintor filipino, e independentista, Juan Luna, hacia 1895 (Fuente). ¿Rasgos asiáticos, amerindios o mediterráneos? Podría ser perfectamente una de mis bisabuelas. Y vemos que el sincretismo y la aculturación en las vestimentas es tan antigua como la misma humanidad.

Chula, mujer con mantón de Manila, por el pintor filipino Juan Luna, hacia 1895.

Miren también este otro cuadro, mexicano, representando a una mestiza criolla. Miren los bordados del mantón y piensen dónde han visto ustedes algo parecido en Guatemala.

La Criolla del Mantón (hacia 1910), óleo del pintor mexicano Saturnino Herrán en el Museo de Aguascalientes.

Ahora bien, ¿qué fibras y técnicas textiles usaban las civilizaciones y pueblos prehispánicos antes de la llegada del algodón con los españoles? Recuerden que algodón viene del árabe قُطْن (alqutn. Estos trajes documentados en época clásica de la civilización maya, ¿quiénes y en qué ocasiones los portaban? ¿Era algo generalizado a toda la población, o más bien algo ritualístico, reservado para los líderes de la comunidad? Tras el colapso de la cilización maya en época clásica, ¿se mantuvo esa tradición de textiles y vestimentas en todo el territorio poblado por mayas u otros pueblos prehispánicos? Si sí, ¿hasta qué punto en el momento de llegar los españoles? ¿Qué vestía la mayoría de la población prehispánica a la llegada de los conquistadores?
Sin ánimo de ofender, ni de sacar ninguna conclusión precipitada, fuera de contexto, ni ninguna generalización a partir de ella, quería mostrar esta fotografía histórica de finales del siglo XIX. Son mujeres de un municipio, de Lanquín, Baja Vera Paz, hilando con huso y el tradicional telar de cintura. Las tres parecen llevar una falda enrollada y anudada a la cintura, una serie de abalorios al cuello y un tipo de tocado o sombrero pequeño. De más está señalar que las tres están sin blusa o camisa con los pechos desnudos. ¿Hasta qué punto escenas parecidas estuvieron extendidas a la llegada de los españoles?

CONCLUSIONES

Visto que el tema no da más de sí, quisiera adelantar unas conclusiones personales acerca de lo ocurrido la semana pasada con la polémica al rededor de las acusaciones de racismo de la tienda virtual en Facebook María Chula.

Son conclusiones provisionales y personales, completamente discutibles, por tanto. Les invito a añadir o quitar en su lista de conclusiones propias, las que consideren y les invito en comentarios criticarlas o contrargumentarlas, si las creen equivocadas, matizables o incompletas:

1. Los discursos de odio no son bajo ninguna circunstancia admisibles en una sociedad sanamente democrática, con igualdad jurídica ante la ley de todos los ciudadanos, que respete las reglas de juego democráticas del Estado de Derecho y los derechos humanos más básicos, como las libertades civiles. El racismo (discurso de odio racial o étnico) no es admisible, por tanto. 

2. El racismo no es el único discurso de odio que existe en Guatemala y contra los que habría que actuar. Son igualmente discursos de odio:

  • el discurso de odio de clase, como el marxismo, especialmente en su versión marxista-leninista. Es la ideología que ha causado y sigue causando millones de víctimas, actos terroristas, y dictaduras autoritarias y totalitarias en todo el mundo. “El respeto al derecho ajeno es la paz” dijo el presidente indígena Benito Juárez. El asalto a la propiedad privada legítima es una grave perturbación de la paz social. La falta de un marco de seguridad jurídica que permita la defensa de la propiedad privada legítima es una de las mayores dificultades para el progreso de Guatemala aún hoy día, aunque se haya superado la mayor amenaza del terrorismo y la guerrilla marxista con la firma de la paz en 1996.
  • el discurso de odio religioso, como la judeofobia. El caso de la comunidad judía ortodoxa que sufrió un pogromo y expulsión recientemente en San Juan de la Laguna es otra situación embarazosa para la sociedad guatemalteca.
  • el discurso de odio por orientación sexual, u homofobia, es otro discurso de odio muy arraigado en las comunidades rurales de Guatemala. ¿Permitirían estas comunidades indígenas transexuales de sus propias comunidades vestirse con el traje tradicional de mujer? ¿Pueden salir fácilmente del armario estas personas?
  • el discurso de odio a la mujer, o misoginia, es otro problema que no conoce de etnias en Guatemala y que es transversal y debería atajarse, como demuestra la enorme cantidad de casos de femicidio que se registran.
  • el discurso de odio al extranjero, o xenofobia, sigue apareciendo siempre que uno se refiere a las nacionalidades con las que más relación tienen los guatemaltecos: estadounidenses, mexicanos, hondureños, salvadoreños y españoles. Los españoles que llegamos de nuevas tenemos que escuchar un montón de veces la acusación de ser racistas por el mero hecho de ser españoles, lo cual es un prejuicio xenófobo. Que nos acusen a los españoles actuales de los males de Guatemala, también es xenofobia, máxime cuando el país lleva casi doscientos años de independencia. La administración colonial hay que juzgarla ya con criterios históricos, no con criterios políticos. Hubo margen para corregir todas las injusticias que pudieran haberse cometido entonces. La sociedad guatemalteca, como toda Hispanoamérica, es una sociedad mestiza, fruto de unión sincrética de culturas y etnias. El odio al español en Hispanoamérica es un complejo de inferioridad que cabría ser analizado, pues la cultura hispánica es un componente, no menor, de estas sociedades. Odiar al español o lo español es una forma de autoodio, por tanto. Aquellos españoles que tanto odian son sus propios abuelos criollos que se mezclaron en sus sociedades con aquellas otras personas que se encontraron, fueron traídas o vinieron a estas tierras. Todos ustedes, en mayor o menor medida, son el fruto de la unión de conquistadores y conquistados, colonos y colonizados. Aquí  en Hispanoamérica (si exceptuamos, quizá, el caso argentino y chileno) no hubo una política clara de exterminio como sí hubo en norteamérica. La leyenda negra de España debería verse a la luz de la evidencia histórica desapasionada y más objetiva, para ver que españoles eran Bartolomé de las Casas, Francisco de Vitoria, Francisco Suárez, así como el resto de la Escolástica tardía hispánica; ellos son los primeros que alzaron la voz por los derechos de los indígenas en América mediante su concepto del derecho internacional de gentes.

3. Hay un uso discriminador de términos. Esto es algo que viene siendo discutido en todas las sociedades, pero, circunscribiéndonos a la sociedad guatemalteca y el caso:

  • Hay racismo explícito en términos, curiosamente de etimología prehispánica como ishto o canche. Lo explico en mi primera entrada.
  • El término maría, además de nombre propio y tener diversas acepciones, puede tener un sentido sexista que, en el contexto social guatemalteco, además, puede ser racista. El caso de los chistes con los clichés de la María y el Pegre o el uso de maría como vocativo para cualquier mujer con traje de corte, sí son racistas en Guatemala.
  • El término chula, tiene por regla general un acepción positiva en los países de habla hispana, como persona apuesta, acicalada, bella o hermosa. El modismo chapín se suele usar con ese sentido. En el contexto guatemalteco es un tratamiento de confianza entre mujeres (¿Qué va a querer mi chula? Les puede decir la señora del puesto de verduras a la clienta). En la situación muy concreta de las patronas con servicio doméstico, usar chula o más específicamente “chulita” para referirse a la empleada, generalmente indígena o mestiza, con cierto tono o énfasis en la dicción, es un eufemismo de los términos más directamente racistas “chola” o “cholita” y, por tanto, tiene una carga peyorativa, discriminadora racista.

4. Pero dicho esto, también afirmo que estas acusaciones de racismo no aplican al caso de la tienda virtual en Facebook María Chula. Nos gustaría tener acceso a la denuncia retirada y análisis de CODISRA para poderla someter a un peritaje lingüístico y jurídico. En lo que esto se produce, sí podemos adelantar al menos:

  • Hay claros argumentos jurídicos. Citando textualmente el comentario de Eddie Meoño en una de las entradas anteriores, “las interpretaciones ´lingüísticas, semánticas o hermeneuticas´ de los términos utilizados por la emprendedora NO SON DETERMINANTES para la ley. De acuerdo con la Ley del Organismo Judicial el primer y fundamental sistema de interpretación de la ley es ‘atendiendo al sentido literal de las palabras’ conforme al Diccionario de la RAE, así sin más y tajantemente lo prevé. Además para que haya delito es indispensable una de dos cosas: a) DOLO: intencionalidad manifiesta y externa; o b) CULPA: imprudencia, impericia o negligencia. NINGUNO de los supuestos anteriores es aplicable a este caso pues el sentido común y la misma ley impiden en cualquier persecución en tal sentido. El problema aquí es la GRAVE ausencia de sentido común y el sesgo ideológico que impregna y corrompe actualmente a todo el sistema de justicia y ese si es el verdadero temor. Así que con todo respeto… las discusiones semánticas aquí no aportan mayor cosa al caso concreto pues la ley es clara.” La prueba de que la denuncia no podría prosperar, es que fue retirada y a María Flores no se le ha obligado a cambiar el nombre comercial María Chula, que es perfectamente legal y legítimo.
  • Pero, si esto es claro en términos explícitos, sí sigue habiendo una acusación de racismo implícito. Que es donde sí entrarían las ciencias de la interpretación. Y hay también argumentos hermenéuticos, estilísticos y semánticos de lingüística pragmática que señalan que contexto cultural, no es lo mismo que contexto lingüístico. Y estos a su vez, no es lo mismo que situación comunicativa. Remitimos a todo lo expuesto en nuestras dos entradas anteriores para un análisis detenido. María Chula se llama María por su dueña y Chula con el sentido general encomiástico de este chapinismo; el hecho circunstancial de vender ropa de inspiración étnica no tiene nada que ver con un discurso explícito de racismo. Y el implícito, sólo esta en los ojos de quienes lo ven, puesto que no se sostiene la correlación (María, Chula, traje folk) como causalidad de racismo implícito, menos explícito.
  • El argumento epistemológico y de la libertad de expresión: no existe el derecho a no sentirse ofendido. Los sentimientos, como la estupidez y el miedo, son libres. No podemos sacar de contexto y situación comunicativa unas acepciones, connotaciones y  significados y aplicarlos, según nuestro antojo o agenda ideológica, a cualquier contexto para coartar la libertad de expresión o torcer el sentido de lo que los otros quieren decir.
  • El argumento de la opinión pública. A falta de datos estadísticos que lo corroboren, esta parece ser la opinión más extendida en medios de comunicación y en la opinión pública expresada en las redes a lo largo de la semana pasada. No voy a hacer mención de todos los artículos que expresan ideas parecidas acerca del exceso de celo de CODISRA, pero pueden buscarlos en la red entre los publicados estos últimos días. La gran mayoría de guatemaltecos (me incluyo) opinamos que estuvo de más esa rueda de prensa inquisitorial aplicada como escarmiento y vergüenza a María Flores. 

5. Este caso mina la credibilidad de la Comisión Presidencial CODISRA, que dedica los recursos estatales de la Presidencia en hostigar a jóvenes empresarias y trabajadoras, violando la presunción de inocencia con acusaciones de racismo, mientras no han conseguido una disculpa pública del autor del programa dizque humorístico, Moralejas, que hizo uso de gruesos clichés racistas. La situación de que el programa ya no se emita no cambia el hecho grave de que coincida la persona que encarna la máxima magistratura del país con el intérprete de personajes como Black Pitaya o Pedro el indígena, el Presidente Jimmy Morales. Dejen de mirar las pajas en los ojos ajenos mientras tengan una viga en el propio, por favor.

6. La razón de fondo de esta y otras denuncias, no sería tanto la persecución y erradicación del racismo, como un intento de hostigamiento corporativista de colectivos textiles indígenas a empresas que usan diseños folklóricos en sus productos textiles. Ante la frustración de no poder aplicar acusaciones de apropiación cultural o el cobro de un canon por unos supuestos derechos de propiedad intelectual inexistentes, intentan promover acusaciones de racismo solapado que amedrenten cualquier iniciativa similar por parte de otras empresas en el futuro. Sin embargo, no hay problema jurídico o ético alguno con el uso de diseños folklóricos que carecen de derechos de propiedad intelectual. Lejos de ser una apropiación, son el uso de signos de identidad colectiva locales, que deberían llenar de orgullo a todos los guatemaltecos, independientemente de su etnia. No hay ni robo, ni falta de respeto en el uso de motivos tradicionales en el diseño de ropas. Y quien piense lo contrario, debería poner una denuncia ante Ministerio Público, no retirarla, seguirla hasta el final, y afrontar los costos en caso de la pérdida del juicio.

¿Qué otras conclusiones sacan ustedes de este caso? Me encantará poder leer sus comentarios más abajo.

Gracias de antemano por tu tiempo de lectura, aportes, educación y respeto.

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8 pensamientos en “Algunas conclusiones sobre María Chula

  1. Me llamo María y mi esposo me dice de cariño “chula” hahahahaha

    Cuando era niña si creía que Maria era como un insulto y no me gustaba mi nombre :/ pero creo que es el significado que le asignamos al nombre.

    Pero en realidad es un nombre muy bonito por su misma complejidad.

    Mm no me puedo extender mucho jajaja pero todo esto también tiene que ver con la conquista española y la imposición del cristianismo a los pueblos indígenas,

    Por ejemplo si soy yo cultura hispana y me llamo María , y voy a india y me dicen “tu nombre es muy raro mejor te digo Ganesh” (como su deidad) naturalmente que voy a agarrar aversión a la palabra Ganesh

    En otras palabras jajajaja es verdad que no tiene sentido el rollo contra la empresa textil, lo que si tiene sentido sería una reclamación del reconocimiento de su cultura indígena. Del cual la empresa MariaChula no tiene mucho que ver porque ya somos una sociedad globalizada e integrada.

    Es decir aunque esos tejidos tengan origen indígena, son reconocidos a nivel internacional como “hispanos” o “latinos” aunque uno sea de México,chile,Ecuador,guaremala etc.

    Bueno solo es mi aportación al tema
    En resumen yo sí soy maria chula y todos los días me llaman así ,
    Saludos de esta Maria Chula 😛

  2. Gracias a ambos por este intercambio, se aprende mucho cuando se dejan de lado los señalamientos y se debate con honestidad. Ojalá pudiéramos verlo en otro medio no virtual. Saludos.

  3. Me parece interesante y estoy de acuerdo en algunos de los puntos. En cuanto al punto 6, mas allá de una posibilidad de hostigamiento, si es bueno discutir sobre el tema de propiedad intelectual la cual ciertamente no existe legalmente hasta que alguien la registra, pero hay que ver quienes tienen posibilidad de hacer registros. Y también hay que reflexionar si lo que hay que reconocer más allá de la propiedad del diseño es el valor y el trabajo de quienes lo han mantenido a lo largo de la historia. A mi juicio los paises deben proteger estos bienes tangibles o intangibles, y luego reconocer y defender a quienes los producen. El país debe dar soporte a esta protección; como los sellos de origen, por ejemplo. Así se valoriza un diseño o forma de producir al mismo tiempo que se reconoce a quien lo hace.

    • Gracias Karen por entrar a matizar con un criterio al respecto. En efecto, eso se legisla o protege en muchos sitios. Yo creo que las personas deben poder registrar sus creaciones para proteger sus derechos de propiedad intelectual y animo a todo el mundo a hacerlo. Pero no sé si es fácil poder hacerlo con diseños de moda folklórica y, desde luego, no lo creo conveniente, incluso para los propios indígenas. Lo más conveniente no es restringir el mercado, sino ampliarlo ofreciendo la mayor y mejor oferta posible.

      Desde luego, si se tomara una medida hiperproteccionista, eso ahondaría la brecha entre grupos sociales en Guatemala.

      Es, como explico, ponerle un canon a Balenciaga por copiar un traje de torero en su bolero de mujer. No tiene sentido.

      Hay otras formas de impulsar, proteger y promocionar los bienes culturales intangibles que no sea el proteccionismo corporativo.

      La empresarialidad y la promoción turística y comercial es más positiva para todos.

      Saludos y gracias por el comentario.

      M.

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