¿Fue Hannah Arendt liberal?

 

Cita Fredy Abed sobre Arendt liberal

Por Fredy Abed

Considero a Hannah Arendt uno de los pensadores más importantes de su tiempo, y a la vez uno de los más criticados, y estoy seguro que la visión objetivista de Leonard Peikoff (The Ominous Parallels: The End of Freedom in Americasobre ella es absolutamente tendenciosa. En este libro se descalifica el uso ligero que Arendt da al término lógica al decir ella en un pasaje que los nazis siguieron un plan “lógico” de exterminio a partir de sus premisas -erróneas- de supremacía racial. 

Para quienes no saben, o conocen muy poco a Arendt, es interesante que ella rehusó llamarse filósofa por considerar que los autodenominados filósofos de su tiempo estaban sometidos a rígidos estereotipos, no fundamentales, de sus respectivas escuelas. Ella no aceptó los “paquetes” doctrinarios que encajonaban a los individuos. Había que aceptar absolutamente todos los cánones sin excepción, y con uno que se cuestionara ya no había inclusión, aunque se tratara de lo no fundamental. Arendt fue víctima de eso toda su vida, y lo sigue siendo.

Los liberales somos muy amplios para incluir dentro de los socialistas a todos aquellos que están en la gama que defiende al estado benefactor-altruista, desde los social-demócratas hasta los marxista-leninistas o maoístas. Pero somos extremadamente estrictos en reconocer a alguien que acepte la praxeología y los principios de la economía de mercado, como parte del movimiento intelectual liberal.

Arendt jamás se consideró socialista y llamaba al comunismo “una ficción imposible”. Abogó por la República, tomando como base la libertad individual. Admiró a los Estados Unidos como un “Estado de Derecho” donde existe el “imperio de la ley”. Luchó siempre por la libertad política sin límites.

Sus estudios sobre la Historia hacen claramente las diferencias de los sistemas políticos, y por ejemplo, ilustra cómo la Constitución de los Estados Unidos asegura los principios de la Libertad, porque el poder del Estado está limitado por las leyes, mientras que la Constitución francesa garantiza un Estado nacional centralizado, porque “la voluntad de la nación es la fuente de las leyes”.

Toca temas sumamente delicados y de gran actualidad en su momento, y quizá por eso crea grandes controversias, sobre todo cuando critica a Lenin y hace su análisis biográfico de Rosa Luxemburg (citada con frecuencia en la narración de Mises, sobre la transición de la República de Weimar al Nazismo, en El Gobierno omnipotente).

No sobra mencionar que en 1959 fue la primera mujer catedrática de la Universidad de Princeton.

Entonces, ¿Porqué Hanna Arendt fue expulsada del “santoral” de los filósofos de su tiempo?

De origen judío, aunque extremadamente secular, fue una sionista convencida, y hasta propugnó por un “ejército judío”. Trabajó para una organización sionista y colaboró para que muchos jóvenes judíos encontraran refugio en Palestina. Fue la primera en exigir una compensación para las víctimas del Holocausto. Como judía fue una verdadera apátrida a causa de la guerra. Pero, nuevamente, no aceptó el “paquete” doctrinario y se atrevió a describir con honestidad el papel de los “Consejos Judíos”. La “cooperación” de judíos había sido “en una medida realmente sorprendente”. Afirma que “…de camino a la muerte los judíos habían visto a pocos alemanes, y que los miembros de los Consejos Judíos habían obtenido de los nazis un enorme poder sobre la vida y la muerte. Por ejemplo, las listas de transporte en el campo de concentración de Theresiendstadt fueron realizadas por el Consejo Judío”.

Con estos trabajos se ganó la reprobación de los suyos, lo cual, como judía y auténtica sionista, la lastimó severamente.

Sostuvo la tesis de que la responsabilidad de los alemanes era individual y nunca colectiva, y aún eso le fue reprochado. Ella afirmó que sostenía la misma tesis para todos, ya que de igual forma el nazismo había cometido el crimen de entender la responsabilidad como un fenómeno colectivo.

Finalmente, la excusa para descalificarla fue su famoso concepto de “la banalidad del mal”. Pero si dejamos que ella misma nos explique lo que quiere decir con eso, y hay voluntad de entenderlo, lo entenderemos. Todo parte de concebir a Eichmann, el criminal de guerra, como un individuo pusilánime (ella trabajó para The New Yorker, y cubrió los eventos relacionados con el juicio a Eichmann en Israel), y de ver que no existía ninguna razón para que éste actuara como actuó. Que un individuo tan insignificante hubiera sido tan letal para tantas personas, le hacía ver el mal como proveniente de lo irreflexivo, de lo banal. Algo tan terrible había provenido de “nada”. Lo banal era que “… un tal alejamiento de la realidad e irreflexión en uno, puedan generar más desgracias que todos los impulsos malvados intrínsecos del ser humano juntos, eso era de hecho la lección que se podía aprender. Pero era una lección y no una explicación del fenómeno ni una teoría sobre él”.

Así como certero es que la verdad está en la realidad, en lo que es, así de certero es que mientras  más grande es el “paquete” doctrinario, más probable es que se incluyan en él falsedades revestidas de verdad, capaces de seducir al más erudito de los intelectuales.

No hay una escuela filosófica ni política que incluya a Hanna Arendt, aunque escribió sobre el existencialismo. Ella no puede estar entre el cajón. Nunca estará entre los que tienen que aceptar los “paquetes” doctrinarios.

No puedo dejar de recordar cuando acompañaba a mi madre al mercado y la vendedora de aguacates le decía: “No podés escoger. O  te llevás la mano como te la doy o no te vendo”. Si quería aguacates tenía que aceptar la mano (cinco aguacates) como se la daban, algunos buenos, otros negros y pasados de maduros. Total, así venía el “paquete”.

6 pensamientos en “¿Fue Hannah Arendt liberal?

  1. Desde el punto de vista político, no tengo la menos duda que Arendt era liberal. Sin embargo entiendo la pregunta que da origen al artículo. El liberalismo es una filosofía moral que exige para la sociedad instituciones que tenga por norte proteger al individuo, así que en el campo del Derecho el instrumento sería el Estado del derecho, en la Economía el libre mercado, en la Política algunos sostienen que la democracia (tengo mis profundas reservas al respecto). La obra de Arendt aunque no toca aspectos económicos, sí aporta al liberalismo, y precisamente por la obra que citan aquí Eichmann en Jerusalen, La banalidad del mal, que destaca la responsabilidad individual por las decisiones tomadas. El liberalismo económico surge con Adam Smith y La riqueza de las naciones. Pero siempre se olvida que junto con Hume, desarrolló la Escuela de la Filosofía Moral, y su otra gran obra es La teoría de los sentimientos morales. El liberalismo es ante que nada una filosofía moral y en este campo Arendt tuvo sus grandes aportes. Ciertamente no debe ser etiquetada, pero definitivamente se debe reconocer sus aportes al Liberalismo.

    • Gracias Andrea por comentar. Sí, en definitiva es eso lo que queríamos comunicar. Independientemente de las etiquetas, Arendt aporta análisis e ideas a la comprensión cabal de la libertad y sus causas.

      • Usted califica de tendencioso a Leonard Peikoff por su tratamiento de Arendt, pero ¿ no advierte que incurre en la misma tendenciosidad que supuestamente critica al hacer un juicio de valor sin exponer la postura de Peikoff sobre Arendt, al menos en líneas generales?

        • Gracias por el comentario. Eso hago en el primer párrafo. Pero si quiere extenderse más con Peikoff, ahí está la referencia. Léalo. Saludos. Fredy Abed

  2. Gracias doctor por este comentario de verdad se nota que ella fue un personaje ejemplar. Increíble pensadora que valdría la pena leer y estudiar.

  3. Interesante planteamiento, estoy de acuerdo en que el concepto liberalismo es mucho más amplio que centrarlo en una sola de las ideologías que se pueden considerar liberales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *